¿Por qué tantas risas enlatadas y tanta jarana barata? De acuerdo seré sincero…no tengo vida, ¡ni siquiera soy padre de 5 gatos! Pero merezco una oportunidad más en el rasca de la Once ¿no creéis?. Sería injusto ver cómo cualquier pelagatos se lleva mis dinares y me deja en la calle Baker sin un centavo, restregándomelo a dos palmos de mi rictus, a estas alturas, seco y de un color más bien cétrido. Ya de muy niño, mi boticario de confianza me propinó un fantástico déficit atencional del que no salgo ni muerto azúcar. Mis padres eran dos granujas que se pasaban el día despilfarrando el dinero robado en chuches y otras ensaimadas. Mi peluquero me recomendó adoptar a un poni, pero le dije que eso me parecía muchísimo lío y que para eso apadrinaría a mi propio pene, porque era la palabra más parecida a poni que se me vino a la mente. Y hablando de penes…me acabo de acordar de las aventuras de mi intrépido miembro, ése si que se lo monta bien… y qué buenos momentos hemos pasado juntos…el muy capullo siempre se salía con la suya y conseguía meterme en un berenjenal de tomo y también lomo.
Recuerdo aquella vez en la que empezó a gustarme Chon, una chavala de gordura y belleza intermedia pero siempre dispuesta a hacerte un hueco en su nido. Llevaba unos pantalones sucios de trabajar en el campo y la camiseta del brazo porque pegaba bien el Lorenzo, cuando la vi llegar a lo lejos…¡Qué mujer! con su moñete bien prieto y sus pantalones pesqueros, algo que nos incitaba a todos los muertosdehambre a la más insulsa lujuria. El caso es que me invitó a tomar limonada y encurtidos que hacía su padre Don Simón en su oscura bodega, yo accedí medio embobado, como siempre y allí nos sentamos bien juntitos, y cuando pensaba que ella ya no iba a hacerlo…¡me sacó su...álbum de sellos de ancianos feos del mundo! Fue el mejor día de mi vida: vecina fea, bodega, encurtidos y sellos. (querido lector en la línea anterior hay un gazapo, encuéntrelo y gane hasta 3 paquetes de galletas de Tyranosaurios de marca blanca)
¡Ding-dong! Hora de descomer…ya he vuelto, he abierto y no era nadie de interés, sólo 5000 dólares en forma de Mormones con su característica cara de vinagre bailando en redondeles, sumidos en el más asilvestrado frenesí y todo este panorama a la puerta de mi casa...Sí, sí…lo sé, sé que esto puede parecer una locura pero… ¿y si llevo razón? ¿Y si resulta, que después de tantos años en chirona alimentándome a base de sopas con hondas amargamente, no hacía falta? ¿Es que nadie va a pensar en los niños? Estoy empezando a hartarme de tanta falta de interés…pero es que no puedo hacer nada más sociófilo que esto…o sí...Si pudiera montarme en esa atracción de las ferias que son como sillones que te dan la vuelta y a su vez rotan sobre una plataforma de un color muy sideral…Daría 5 duros por teletransportarme en un doner y aparecer cabalgando en un galápago gigante perteneciente a un pequeño asteroide de mármol del bueno, del bonito, del caro.
Y a lo lejos…tú y tu patito de goma, tú bebiendo soda y tu patito alucinando con ser un niño de verdad… ¿está drogado? ¡¡Oh, no!! ¡¡Has vuelto a beber, estás borracho!! ¿Cómo puedes hacerle esa nocillada a alguien que es un patito? ¿No te das cuenta de que ni siquiera es de verdad? YO ORGA-ÁNICO, TÚ MECA-ÁNICO. ¡Ala, mira! ¡La pared se está volviendo blandita! Las enredaderas del techo se escurren como boloñesos espaguezzis! Y entre tanto, Noriz Norzon, el gato de los chichos, intentando poner orden como un forestal….jaja ¡¡qué ridículo!! Merece quedarse sin soplar los petardos de la tarta de su propio cumple mes, por bobalicón y por pánfilo, sobre todo por pánfilo…mira que pretender arreglar todo levantando y bajando la pata…es de locos…